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jueves, 8 de noviembre de 2012

José Julián López, Director Deportivo del Atlético de Pinto

Lleva toda la vida metido en el mundo del fútbol y ahora desempeña las funciones de director deportivo en el club pinteño. En estos momentos anda ilusionado con  la formación de los más pequeños y se ha marcado como objetivo darle a la cantera la importancia que se merece. De su época de jugador, recuerda especialmente el día que, siendo portero del Alcazar de San Juan, se enfrentó al Sevilla de Maradona en Copa.Nunca es agradable recoger el balón del fondo de las mallas, pero seguro que ese día le dolió un poco menos al tener en frente a uno de los más grandes del fútbol mundial.
 
 
¿Cuál es tu trayectoria deportiva hasta llegar al Pinto?
 
Empecé como todos muy joven. En mis años el fútbol comenzaba en juveniles. Mi primer club fue el juvenil del Alcorcón donde estuve 3 años. De ahí pasé al primer equipo donde estuve otros 3 años y de ahí hice las maletas y me fui a Castilla la Mancha en busca de algo de dinero y de un fútbol más fuerte que lo que por aquí era entonces la tercera. Allí estuve entre entrenador y jugador cerca de 20 años y al volver a Madrid  por temas personales entrené primero en el Alcorcón en el División de honor, después en el San Federico, que ahora es el Internacional de Madrid. Y de ahí me vine para Pinto y desde entonces estoy por aquí haciendo cosas.
 
Llevas un montón de años en el fútbol modesto, ¿Han cambiado mucho las cosas desde que empezaste?
 
Al igual que ha cambiado la sociedad, el fútbol también ha cambiado y no es una cosa aparte. Desde entrenar en campos de tierra llenos de barro y de piedras, ahora los chavales tienen la oportunidad de entrenar en campos de césped artificial, de empezar mucho antes a jugar… Como te decía yo empecé en juveniles porque  antes  sólamente había equipos prácticamente de barrio que nos juntábamos los amigos para jugar. Ahora, por ejemplo, en Pinto, tenemos niños desde los 4 años que empiezan a aprender a jugar al fútbol. Pero aparte, lo que pretendemos es que aprendan unos valores imprescindibles para el fútbol, pero también para la vida actual como son la constancia, el esfuerzo, el sacrificio… Antes era un poco más vocacional y ahora esto está abierto prácticamente para todo el mundo.
 
¿Cuántos chavales componen actualmente la cantera del club?
 
Aproximadamente  400 chavales. Creo que estamos en un  número aceptable. Hemos tenido algunos problemas con el tema de los campos porque aquí en Pinto hay cerca de 2.000 niños jugando al fútbol. Lo que sí que tengo claro desde que llegué a la Dirección deportiva es que hay que lograr es que para esos 400 niños su primer sueño sea el jugar en nuestro primer equipo. A partir de ahí si llegan más arriba, bienvenido sea y nos alegraremos por ello. La prueba está en que el año pasado, estando las cosas tan mal, debutaron 12 futbolistas  de nuestra cantera y este año de 21 futbolistas que componen la plantilla, 12, vienen de las categorías inferiores.
 
 
 
¿Cómo se financia la formación de la cantera?,¿de dónde salen los recursos?
 
Obviamente con mucho esfuerzo y trabajo por parte de todos. Con el tema de los sponsors, gracias a los entrenadores que echan muchas horas y tienen pocas retribuciones y, por supuesto, con la parte de las cuotas que pagan los padres. A partir de ahí los padres están asumiendo, no solamente en Pinto, si no en el resto de equipos, la importancia de esta  formación con valores como el compañerismo en una sociedad tan multirracial. Todas esas cosas las aprenden prácticamente  sin esfuerzo haciendo lo que más les gusta.
 
¿Cuáles son las líneas base de vuestro proyecto de cantera?
 
Nosotros tenemos las ideas muy claras a nivel deportivo: La base es intentar jugar bien y formar a los futbolistas desde las edades más tempranas para que lleguen a jugar en unas categorías interesantes para los chavales. Cuando llegué dije que las plantillas tenían que ser cortas en las que todos tuvieran oportunidades de jugar. Lo que prima es la formación y hay chavales que despuntan a los 4 años y hay otros que explotan a los 14. A nivel futbolístico trabajamos de una manera planificada y todos los entrenadores tienen claro el objetivo a nivel individual y colectivo. Y, sobre todo, a nivel integral de formación tratamos que sean las mejores personas posibles porque solamente un 0,01% llegan a ser futbolistas profesionales. Hay quien llega a jugar de forma amater, pero muchos no llegan a nada. Por eso, lo que queremos es que hayan cogido unos hábitos deportivos, unos valores de compañerismo y sacrificio…
 
Debe ser bonito compartir las tardes con esos niños...
 
A mí me cargan las pilas cada vez que veo las sonrisas, las ganas con las que van…El otro día, por ejemplo, estaba diluviando y que lleguen los padres de niños de 4 años diciendo que estaban llorando en casa porque querían entrenar, eso te da fuerzas para seguir cada día… Pero lo que no podemos obviar es que se tienen que divertir con lo que más les gusta en el mundo que es el fútbol. Creemos que en estas categorías, sin descuidar por supuesto la parte futbolística,  hay que primar que los chavales se lo pasen bien, estén en un ambiente agradable, estén entre compañeros y hagan amigos.
 
 


 
¿Dónde se pasa menos sobresaltos en tu puesto actual de Director deportivo o como técnico del primer equipo?
 
Son trabajos muy distintos. Me toca este año trabajar en el tema de supervisión, entrenadores, preparar entrenamientos con ellos, ver cosas.. pero siempre lo he dicho: yo soy futbolista y echo mucho de menos el tema del campo. Tengo claro que es un cargo muy efímero, pero esa adrenalina que sueltas, eso nunca se te olvida.
 
Con el equipo situado en la mitad de la tabla, ¿Cómo ves el vaso medio lleno o medio vacío?
 
De haber ganado el domingo al Collado Villalba, que era un equipo sobre el papel sobre el que tendríamos que haber sumado los 3 puntos, pues como te digo de haber logrado la victoria estaríamos quintos o sextos.  Es cierto que nunca se ha pensado en hacer un equipo para los play off al rebajar mucho el presupuesto. Pero soy un convencido de que el trabajo de la cantera dará sus frutos y es el futuro. No sé cuándo lo terminarán de hacer el resto de equipos del fútbol modesto, pero el futuro pasa por el trabajo con nuestros chavales. Yo vine con un proyecto de que en 4 años el 90% de los componentes del primer equipo fueran de la cantera. En estos momentos estamos en un 55%-60% y no vamos a parar de trabajar en ello.Lo más importante para nosotros es que estos chavales que vienen de abajo están demostrando que pueden dar la cara por nuestro club.
 
¿Qué es lo que más te está gustando de tu equipo en estas  primeras jornadas y qué crees que se debe mejorar?
 
Mejorar como todo en la vida, siempre hay que mejorar. Debemos intentar ser más competitivos, no perder partidos en casa y hacer un fortín de nuestro campo, cosa que no sucede ahora. Creo que el equipo fuera de casa está cosechando unos resultados fantásticos. Pero, sobre todo, lo que buscamos es asentar esos futbolistas que estamos subiendo y que los 4 ó 5 veteranos que lleva años con nosotros asuman sus responsabilidades y que hagan crecer a esos chavales que van a ser el futuro de nuestro club.
 
 
 
¿Qué aspectos positivos crees que se sacó de la experiencia de la temporada pasada?
 
El club entendió que no se podía hacer un gigante con pies de barro. Es un poco lo que se hizo en los años anteriores y que tan buenos resultados dió. Se jugaron play off de ascenso y se estuvo a punto de ascender a segunda B.  Eran momentos buenos económicamente buenos en la ciudad y eso llevó a tener un buen  equipo y a estar luchando por los puestos de arriba. Pero las cosas han cambiado. Los equipos de tercera división y, el Pinto en particular, tienen que trabajar con la cantera, tienen que ver chavales, tener en cuenta sus posibilidades económicas y a partir de ahí trabajar.
 
Fue un año muy duro que, sin embargo, se vivió con mucha unidad en la plantilla...
Daba mucha confianza ver a esos jugadores cómo trabajaban con las dificultades económicas que tuvimos. Los futbolistas tuvieron que reducir el número de entrenamientos porque algunos no tenían ni para venir a entrenar.. Con eso y sus ganas fueron capaces de salvar al equipo. Ahora con mayor estabilidad en el club les tiene que dar la tranquilidad necesaria para luchar por metas mayores.
 
Tras los sobresaltos y problemas económicos que vivió el club la temporada pasada, ¿Cómo está la situación en estos momentos a nivel económico e institucional?
 
Se ha estabilizado y esperemos que esta sea la tónica de toda la temporada. Y a partir de ahí, que nos dejen a los entrenadores y a los cuerpos técnicos trabajar y que no tengamos que preocuparnos por otras cosas que no sea mejorar cada día y de dar espectáculo a una de las mejores aficiones de la tercera división que es la de Pinto.
 
 
 
A nivel anecdótico has tenido el orgullo de jugar con uno de los más grandes de la historia del fútbol… Maradona.. ¿Qué recuerdas de ese día?
 
Mi hija decía lo contrario. Me decía que quién era ese pequeñito que estaba a mi lado. Es un orgullo. Sólamente ver a tu lado al mejor futbolista, según dicen de todos los tiempos, impresiona. Desde las cosas que hacía en el entrenamiento, hasta en el partido. Me metió un gol, pero fue  un gran orgullo y una gran satisfacción. Sobre todo la vivencia de que nuestro fútbol, que estamos hablando de un fútbol semiprofesional como era en el Alcazar de San Juan se codeara con Maradona, Suker, Bilardo el entrenador, Unzué, Monchi, que ahora es prácticamente el jefe del Sevilla… Ellos eran muy superiores a nosotros, pero para nosotros fue una gran ilusión y son partidos que no se olvidan nunca. Fue un recuerdo que sale siempre que nos juntamos los compañeros que vivimos eso.
 
Que te metan un gol nunca es plato de buen gusto, pero que te lo haga Maradona, quizá duela menos, ¿no?
 
Pues yo te digo que no fuí a perdirle un autógrafo. Me fuí cabreado porque, a pesar de todo, hicimos un buen partido. Perdimos 2-0 pero hubo partido y luego allí nos metieron cinco, que entraba dentro de lo normal. Yo he sido siempre un futbolista y un entrenador que nunca me ha gustado perder. Me fuí con la sensación de haber jugado contra el más grande, pero también con la sensación agridulce de que nos habían metido cinco y el que se fue con cinco goles en las costillas fui yo, que era el portero.
 
¿Crees que Messi ha superado ya a Maradona?
 
Si no lo ha superado está en camino. Es cierto que la continuidad que está dando Messi desde hace unos años, no la ha dado absolutamente nadie. Los goles que está metiendo, la aportación anímica a nivel colectivo no lo ha logrado nadie. Maradona tuvo unos años muy buenos pero, por su vida personal, no llegó a ser un jugador que marcara una época tanto como la está marcando ahora Messi.  Es cierto que hacía cosas impresionantes y que fue el mejor jugador del mundo de su  época, pero creo que Messi es mejor.
 
 
 
 
Y también conoces muy bien a Caparros, técnico del Mallorca…
 
Sí, lo tuve de entrenador en el Alcazar de San Juan en sus comienzos y yo era el capitán. Sólamente había entrenado en un equipo de Cuenca y fue allí. Como anécdota te diré que en el mes de diciembre la directiva nos juntó a los capitanes para echar a Caparros. Nosotros, lógicamente, estuvimos al lado de nuestro entrenador  y yo, como primer capitán, le llegué a comentar la idea de la directiva. Al final logramos meternos en el play off y estuvimos a punto de ascender a segunda B. Y desde ahí  ha dado muchos pasos pero he seguido teniendo contacto con él.  Para mí es el típico entrenador hecho desde abajo y podemos contar con los dedos de una mano los entrenadores que siguen aguantando temporada tras temporada en la élite del fútbol.
 
¿Cuáles son tus retos a corto plazo?
 
Pues los años van pasando, tengo una familia, tengo una estabilidad aquí en Pinto y ahora mismo mis únicos pensamientos están en el Atlético de Pinto. Mis ilusiones pasan por las escuelas de fútbol, por transmitir lo mucho o poco que hay  podido aprender en todos estos años. Y a nivel de club que tres, cuatro o cinco jugadores de nuestro segundo equipo  y alguno del juvenil suban al año que viene suban a tercera división.

viernes, 2 de noviembre de 2012

El no convocado: Samuel Toledano de la A.D Unión Adarve Barrio del Pilar

Hay una cosa peor para un futbolista que no ser titular: No ir convocado. ¿Qué se le pasa por la cabeza a un jugador cuando entrena  durante la semana como el resto de sus compañeros y, sin embargo, no tiene la opción de competir el domingo?
Hablamos con Samuel tTledano, centrocampista de 20 años del Unión Adarve que, tras comenzar jugando los primeros partidos, lleva varias semanas siendo uno de los descartados.
Sólamente tiene una cosa en mente: entrenar mejor si cabe, superarse y mejorar para que su entrenador cambie de opinión.
 
 
Antes que nada me gustaría que nos contaras cuál es tu trayectoria y cómo llegas a la tercera división…
 
Empiezo en el Atlético de Madrid, en la Escuela de las categorías inferiores del Atleti, y luego del Alevín paso a la cantera. Y de la cantera llego hasta el Infantil B y de ahí, al Rayo, del Infantil A al  Juvenil Nacional. Y de esa categoría al División de Honor del Adarve  y es cuando me llama Lolo, el entrenador, ofreciéndome jugar en tercera. Y ahí empiezo a jugar en tercera. De momento llevo ya dos años.
 
Me decían que el año pasado contabas bastante, ¿Qué crees que ha podido pasar para que cambie esta situación?
 
El año pasado empecé jugando también, pero tuvimos una mala racha y perdimos unos partidos y me pasó como ahora, que tampoco jugaba mucho. Pero luego la situación cambió. Comencé la segunda vuelta jugando y ganando muchos partidos, creo que 16 partidos ganando. Y ahora, lo que pasa es que perdimos un partido en Alcobendas y el míster está confiando en otro compañero, que lo está haciendo bien. De momento, hay que seguir luchando.
 
¿Has vivido muchas veces en tu trayectoria esta situación?
 
En el Rayo en el Juvenil Nacional también me pasó. Cambiaron de entrenador, no le gustaba y me quedé 14 partidos sin ir convocado.
 
 
 
 
 
¿Qué siente un jugador cuando el míster da la convocatoria y se queda fuera?
 
Es muy complicado. Estás durante toda la semana entrenando duro y luego  cuando el entrenador da la convocatoria y no vas convocado, pues hombre no es fácil. Hay que ser fuerte y tirar hacia adelante. Hay que trabajar y seguir luchando y dar más de lo que estás dando.
 
¿Consideras justa la situación que estas viviendo?
 
Ahora está jugando otro compañero que lo está haciendo bien y él también se merece jugar. Hay que superarse y más en un equipo como el Adarve en el que no hay mucha calidad y no sobresale nadie por encima de otro. Entre todos tenemos que sacar esto.
 
¿Se llega uno a sentir marginado o apartado al no competir los fines de semana?
 
No porque aquí somos todos compañeros y el entrenador nos anima a todos. En ningún momento te sientes apartado  por no jugar. En el Adarve todos  somos iguales.
 
 
 
¿El no jugar te está suponiendo algún tipo de ansiedad o problema  e tu vida personal?
 
No porque con el paso del tiempo vas madurando y vas viendo cómo es todo esto, cómo funciona el mundo del fútbol.
 
¿A qué te agarras en estos momentos que no salen las cosas como tú quieres?
 
Pues a la familia y a los amigos que me apoyan y me dicen que no me desespere, que siga luchando y trabajando. Que la oportunidad llegará.
 
 ¿Cómo crees que puedes cambiar la situación?
 
Si entrenas al cien por cien, pues entrenar al ciento veinte por cien. Dar todo lo que tengas. No conformarte con nada. Es la única manera de cambiar la situación.
 
 
 
 
¿Se piden explicaciones al míster de los motivos de esta situación?
 
Yo personalmente nunca pido explicaciones porque cuando juego tampoco lo hago. Cuando juego no le digo por qué juego y por qué me pone. Así que cuando no voy convocado tampoco se lo pregunto. Solamente hay que trabajar y ya está.
 
¿Estás satisfecho con tu trabajo, crees que estás dando el máximo de tus posibilidades?
 
Yo cuando salgo siempre intento dar el máximo. Todo el mundo siempre puede dar un poco más de lo que da. Yo no estoy contento conmigo mismo porque estoy seguro de que puede dar mucho más.  Y poco a poco estoy seguro de que voy a superarme.
 
¿Cómo es tu relación con ese compañero que te “ha quitado” el puesto?
 
Me llevo magníficamente con él. Somos un grupo formidable y no hay ningún tipo de mal rollo. Es una relación de amistad.
 
 
 
 
 
¿Merece la pena los sacrificios que tienes que hacer y luego no se vea recompensado con la opción de jugar?
 
Está claro que siempre lo piensas. Pero el fútbol hay que llevarlo dentro, y yo lo llevo desde muy pequeñito. A mí me merece la pena. En el momento que te pones a entrenar te olvidas de todo y disfrutas con lo que haces.
 
¿El día del partido vas a ver a tus compañeros cuando no vas convocado?
 
Sí, claro, por supuesto. Siempre.
 
 
 
¿Vas porque es una norma del club o porque realmente te apetece?
 
En los partidos de casa sí que hay que ir, pero en los de fuera es opcional. Pero hay que estar al lado de tus compañeros siempre apoyándoles. Así que yo siempre voy a ver los partidos.
 
Viendo un partido desde la grada, ¿Puede sentirse uno implicado con el proyecto?
 
Siempre te implicas cuando ves a tus compañeros luchar. Aunque no juegues, siempre quieres que ganen tus compañeros y te fastidian mucho las derrotas. Las sientes como si hubieras jugado el partido.
 
¿Qué retos te marcas a corto plazo a nivel deportivo?
 
Empezar poco a poco a ir convocado y comenzar a jugar.
 
 
 
 
¿Te planteas dejar el equipo si la situación no cambia?
 
Ahora mismo mi primera opción es el Adarve. No pienso en irme. Solamente pienso en el siguiente partido e ir convocado. Mi único objetivo es cambiar la situación actual.
 
¿Qué te da el fútbol para  pesar de no salir las cosas como te gustaría seguir teniendo la misma pasión?
 
Me lo paso muy bien jugando al fútbol. Me sirve para olvidarme de los problemas. Es un sentimiento muy fuerte que no se puede explicar.
 

lunes, 29 de octubre de 2012

De Nigeria a España: Akeem Akimyemi del Club Deportivo San Fernando

Para cumplir un sueño hay que asumir riesgos y no tener nunca miedo al futuro. Para poder afrontar con garantía ciertas decisiones que te cambiarán la vida, lo primero hay que estar muy seguro de tus posibilidades. Hay que ser decidido y consecuente con lo que vas a hacer porque nadie te asegura  que  los sacrificios que vas a hacer tendrán una recompensa.
 
Dejar atrás a los que más quieres y salir de tu país en busca de una oportunidad nunca es fácil. Adaptarte a las costumbres y al idioma, tampoco. Triunfar en el mundo del fútbol es casi una utopía.
 
Hoy hablamos con Akeem Akimyemi, jugador del Club Deportivo San Fernando, que un día dejó atrás a su familia  para intentar vivir de una manera profesional del fútbol en Europa. Su sueño estuvo muy cerca de cumplirse, pero una inoportuna lesión cortó su trayectoria...
 
 
 
Antes que nada, ¿dónde naciste y qué edad tienes?
 
Nací en Lagos, Nigeria el 18 de junio de 1986.
 
¿Cuál es tu trayectoria deportiva en España?
 
La primera vez que vine a España fue en el año 2003 para jugar una competición sub-17, la cual terminamos ganando. 

Empecé en el Collado Villalba en preferente en la 2004/2005, pero por tema de leyes no podía jugar en la tercera división. De ahí mi representante me llevó al Racing de Ferrol, donde firmé del año 2005 al 2009. Las cosas me marchaban bien, pero tuve la mala suerte de tener una grave lesión en mi rodilla izquierda en el año 2007. Me rompí el ligamento cruzado de mi rodilla.  Fueron meses muy duros, pero conseguí recuperarme. En la temporada 2007/2008 jugué  en el Somozas, en la 2008/2009 con el Pozuelo y en la 2009/2010 en el San Fernando en tercera división. Después volví a Galicia otra vez y terminé jugando en el Santa Coma de tercera división. El año pasado milité en el Madrilejos  y este año he vuelto al San Fernando, donde estoy muy contento.

 
¿Cómo era tu vida en Nigeria?  ¿A qué se dedicaba tu familia?
 
Mi padre ha sido militar, ahora está retirado y tengo 3 hermanos y una hermana.  Uno de ellos es militar, el otro es licenciado en marketing y el otro está estudiando en Malasia. Mi hermana se dedica a la interpretación.
 
¿Quién te enseñó a jugar al fútbol? ¿Cómo empieza tu afición a este deporte?
 
Cuando era pequeño estaba todo el día jugando al fútbol en la calle. Pero allí no es como aquí. En mi país jugábamos descalzos, sin botas, sin nada…Jugaba con el equipo de la escuela y ahí empezó mi afición por el fútbol.  Allí era mucho más difícil que aquí. Aquí tienes más medios, tienes botas…  Allí, no hay tantas oportunidades, al no tener zapatillas, te haces daño en los pies en los campos de tierra…



 
¿Cómo surge la oportunidad de irte a Europa?
 
Fue gracias a una prueba en el año 2002. Había 50 jugadores para esta prueba  y al final por temas de disciplina, calidad u otras circunstancias sólamente quedamos 15 jugadores. Me salió bien la prueba y logré tener la oportunidad de viajar a España. Es muy difícil viajar de mi país hasta aquí, tienes que jugar bien, pero aparte, también, tener suerte. Hay muchos jugadores muy buenos, mejor que yo, pero al final, gracias a dios, estoy aquí.

 
¿Qué se le pasa a uno por la cabeza cuando tiene que tomar esa decisión de dejar a la familia e irse a otro país?

No es fácil. Si uno no es fuerte no puede venir a jugar al fútbol aquí en Europa. Constantemente estás pensando en tu familia y lo que has dejado allí. Pero todo el mundo que es futbolista en mi país quiere viajar. Lo que sí que aprendes es que el tipo de futbolista en Europa es distinto al africano. Hay que tener la cabeza fría y tener mucha técnica y la adaptación es siempre muy difícil.
 
¿Cómo reaccionaron tus familiares cuando les dijiste que te venías para España?
 
Mi padre al principio no lo aceptaba. Él quería que estudiase. Pero al final fue mi madre la que convenció a mi padre de que era una oportunidad y mi padre terminó aceptando. Les llamo tres veces a la semana para que estén tranquilos. Si no, me llaman ellos porque están preocupados de cómo me van las cosas por aquí.
 
¿Cómo fueron los primeros días fuera de casa? ¿Qué fue lo más difícil al principio?
 
Lo que más me costó fue la comida. En mi país sólo comemos arroz. Y por supuesto el idioma ya que no entendía nada de español.



 
¿Cómo te las arreglaste para relacionarte con los compañeros?
 
A mi me gusta siempre aprender.  Tuve suerte de que mi primer entrenador hablaba inglés y me facilitó mucho las cosas. Pero puse mucha atención, de lo contrario no podía realizar bien los ejercicios previstos en los entrenamientos. Así fue cómo empecé a aprender español. Preguntaba a mis compañeros, me fijaba en los comportamiento. Desde el principio me ha gustado estar bien informado y leer los periódicos … Lo complicado cuando me fui a Galicia. Allí no tenía amigos y tuve que esforzarme para aprender el idioma.
 
¿Es cierto eso que dicen que los jugadores extranjeros lo primero que aprenden es a decir tacos?
 
No se puede generalizar. Hay algunos que sí, pero no todos. Yo escuchaba decir cosas, normal, pero el hecho de que en el año 2007 estuviera en un equipo profesional me sirvió para aprender muchas cosas de mis compañeros. Cuando llegué al Pozuelo ya sabía hablar bien, me sabía comportar. Es cierto que hay muchos jugadores extranjeros que hablan mal, pero creo que hay que saber comportarse.
 
En tercera los sueldos son muy ajustados, ¿Cómo te las arreglas para vivir?
 
Llevo tiempo compartiendo gastos para el tema de la vivienda con otros compañeros.  Es muy difícil. El fútbol me da para pagarme la habitación, la comida, el abono y los gastos de los estudios. Por las mañanas voy a la universidad.




 
¿Han sido las cosas muy diferentes a como te las habías imaginado cuando saliste de tu país?
 
Sí, muy diferentes.  Cuando llegué a España había clubes que te daban aparte la posibilidad de un trabajo, pero dije que no porque yo sólamente me quería dedicar al fútbol. Y ahora no hay trabajo. Yo ahora estoy estudiando y no puedo trabajar. Estudio en la Complutense estudiando Gestión y Administración Pública.  
 
¿Qué has sacado de positivo en tu vida personal de irte tan pronto de casa?
 
He madurado antes, me ha hecho ser más responsable. Fue difícil tomar esta decisión, pero aunque las cosas aquí están difíciles, en mi país están peor. He aprendido aparte del idioma otras cuestiones muy importantes como saber comportarme en cualquier sitio, saber comer, cómo hablar con las personas en función de su edad. He aprendido a saber respetar al resto de las personas.
 
¿Cuál ha sido tu peor momento? ¿Has llegado a llorar alguna vez estando aquí ne España?
 
Sí, tenía un contrato de 4 años con el Racing de Ferrol y tuve muy mala suerte la lesión que te comentaba antes. Si no hubiera pasado eso no sé que podría haber pasado porque yo llegué a jugar con Cazorla, con Messi, Javi Fuego… muchos jugadores que pasaron de segunda a primera. Pero la vida es así. Esa lesión me cortó la proyección.
 
¿Cuál ha sido tu mejor momento?
 
El día que firmé el contrato con el Racing de Ferrol.



 
¿Cómo es tu relación con tus compañeros del San Fernando?
 
Muy buena, Me siento muy a gusto, como en mi casa. Son mi segunda familia.
 
¿Con que imagen te quedas del día que debutaste la primera vez con el San Fernando?
 
Con todos mis compañeros, con Alberto, que está en el Puerta Bonita, Chuchi, Álex, Simón, Vaqueriza, Joaquín, Cristian, Ángel Álvarez que era como mi padre en el equipo…
 
¿Cómo es el aficionado de la tercera madrileña? ¿ Has tenido algún problema con alguna afición?
 
Son gente muy respetuosa. Se portan muy bien con los jugadores. Hay muy buen ambiente, incluso dentro del campo con los jugadores adversarios.
 
¿Cuál es tu sueño en el mundo del futbol?
 
Jugar el play off con el San Fernando.
 
¿Crees que es posible todavía dar el salto al fútbol profesional?
 
Nunca se sabe, pero yo lo veo muy difícil. Con la edad que tengo. Para dar ese salto los equipos quieren jugadores de menos de 23 años.  Nunca se sabe, pero ahora estoy estudiando. Si no fuera en Madrid, no podría ser. Pero no hay que perder la esperanza nunca.
 
¿Si pudieras volver atrás ¿Volverías a tomar la  misma decisión?
 
Sí, no me arrepiento de nada de lo que he hecho. Aunque eso sí tendría que haber estudiado antes cuando jugaba al futbol y no ahora que tengo menos tiempo.