Dame tu voto. Gracias!

Dame tu voto en HispaBloggers!

jueves, 13 de septiembre de 2012

El ojeador: José Luis Brotón, del Rayo Vallecano

Tienen un instinto innato para saber descubrir el talento. Son capaces de ver aquellos pequeños detalles de calidad que pasan inadvertido para el resto de los aficionados. Son, en definitiva, los descubridores de las estrellas del futuro. Nos referimos a los ojeadores, esos personajes anónimos del mundo del fútbol, que cada fin de semana se dedican a ver el fútbol de base, buscando nuevos diamantes que pulir. Hoy hablamos con José Luis Brotón, scouting del Rayo Vallecano, que en su día supo ver la calidad que atesoraban jugadores de la talla de Borja Valero, Negredo, Cobeño…


 
¿Cuánto tiempo llevas en el mundo del fútbol modesto y cómo llegas a ser ojeador?

Pues mira fue cuando mis 2 hijos empezaron a jugar al fútbol. Como llegué a jugar en la AD Rayo Vallecano, ahí surgió la idea del señor Olmedo, que ha fallecido recientemente, y comencé a colaborar con ellos. Aparte de ver a mis hijos jugar, veía a los rivales y ahí empezó el gusanillo por este mundo. De hecho Borja Valero fue el primer futbolista, el primer crío, al que pregunté que si  quería, que si apetecía pertenecer al Rayo Vallecano.

¿Cuáles son las funciones exactas de tu trabajo?

Entre semana realizar los informes de los jugadores que has visto en los partidos del fin de semana. Estos informes los tiene el club para que se haga el oportuno seguimiento del jugador, ver cómo va evolucionando y valorar si hay opciones o no de incorporarlo. Hay jugadores que se necesita verlos 3 ó 4 veces y otros enseguida te das cuenta de que pueden tener unas condiciones.

¿Qué se requiere para ejercer esta función?

Nada. Mucho sacrificio y mucho trabajo. Yo, por ejemplo, salgo de mi casa a las 8 de la mañana y llego entre las 20 ó 21 horas, depende de los partidos que me de tiempo a ver. Como sabes, el día tiene unas horas limitadas de fútbol y hay muchísimos partidos. Yo, concretamente, veo desde benjamines hasta segunda división B.

¿Cuántos partidos te puedes llegar a ver a lo largo de la semana?

Me veo unos 8 partidos de categorías inferiores y los encuentros de las convocatorias de las selecciones territoriales.


 
Ese sexto sentido para intuir que un jugador puede llegar a triunfar, ¿se nace con el, o es el resultado de la experiencia adquirida con el tiempo?

Al principio cuando empiezas a lo mejor no crees que tengas esas cualidades. Lo que pasa es que muchas veces llegas a un campo de fútbol y al observar el comportamiento de los chavales, ya te das cuenta que alguno de ellos tienen pequeñas cualidades.

Aparte de la calidad, ¿qué es lo más importante para triunfar y vivir del fútbol?

Triunfar es realmente complicado. Al hablar con distintos chavales y distintos jugadores  te das cuenta que cada uno tiene sus inquietudes. No es lo mismo hablar con un benjamín, que es todo ilusión, que con un juvenil que ya quiere ser profesional.

¿Qué significa para ti ser un buen profesional?

La palabra profesionalidad implica muchas cosas. Bajo mi punto de vista es mucha dedicación  y que te guste. En nuestro caso los ojeadores lo mismo estamos viendo un partido a dos grados bajo cero que a treinta y cinco. Vamos por los campos, y muchas veces comemos un bocadillo viendo el partido que toque. Es una profesión muy sufrida. Realmente se gana muy poco. Simplemente lo hacemos porque nos gusta el fútbol. Es muy duro estar todos los fines de semana por los campos. Eso sí, se compensa con la satisfacción que te da  el conocer a muchos futbolistas y a muchos padres. Me quedo con que haces muchos amigos dentro este mundo.




Y, ¿cómo explicas a un chaval que empieza, qué es ser un buen profesional que se quiere dedicar a esto?

Hay chavales que lo llevan dentro. Desde muy pequeños ellos saben más o menos  que tienen condiciones. Lo que tenemos que intentar nosotros es que ellos no piensen que van a vivir de esto. Lo que se trata es que una vez que hayan firmado por un determinado club vayan evolucionando para que el día de mañana algunos puedan llegar a ser profesionales.

El Rayo Vallecano es un buen espejo en el que mirarse…

En efecto. El Rayo es uno de los clubs que digamos más gente saca de la cantera. De hecho hay muy buenos jugadores en primera división que han salido de la cantera del Rayo Vallecano.

¿Qué se siente cuando un jugador por el que has apostado termina saliendo adelante?

Se siente mucha satisfacción y mucha alegría al ver que todo el trabajo que realizas tiene su recompensa al verles llegar arriba. Una de las cosas que más me alegra es que, nada más verte, vienen a saludarte y a hablar contigo. Les inculcas el saber estar en la vida e intentar que sean, además de buenos profesionales, buenas personas.


 
Tú eres un claro defensor de la cantera, ¿Qué opinas de esos fichajes de jugadores extranjeros que en muchos casos no han demostrado nada a nivel profesional?

Ése es un mal que existe desde que yo jugaba al fútbol. Evidentemente siempre se valora más a los de fuera, aunque muchas veces, técnicamente, tengan menos calidad que la gente que tenemos nosotros aquí. Antes venían 3 ó 4 extranjeros con muchísima categoría. Ahora es prácticamente al revés, los que llegan son  casi todos de fuera y tenemos muy pocos españoles.

Y eso que el fútbol español está de moda y domina…

Somos campeones del Mundo o de Europa en casi todas las categorías y, sin embargo, a estos chavales les cuesta mucho trabajo abrirse paso. Viene cualquier chaval con 18 años de fuera  y por ser argentino o brasileño, tienen más oportunidades, se les paga mejor…Y la inmensa mayoría de estos chavales no triunfan. ¿Quiénes triunfan? Pues chavales como Iniesta por medio de los torneos que se organizan.  Son críos que son futuras promesas y les cuidan. Sin embargo, tú te vas a Argentina a por un Kun Agüero y te vale un montón de millones de euros, cuando tenemos aquí a gente con 15 ó 16 años,  como, por ejemplo, ahora pasa con el caso ahora de Óliver...

 Es la ventaja que tenéis vosotros que conocéis la trayectoria de un chaval desde sus orígenes...

En efecto, tal y como  ha pasado con jugadores que ya están en la élite como, por ejemplo, con Iker Casillas, Soldado, Negredo… les conocemos desde que tienen 10 ó 12 años y les vemos crecer. El ejemplo que te ponía antes de Oliver, si viniera de fuera, costaría un montón de millones,  pero aquí, sin embargo, a nivel profesional- económico no valen tanto. No se les paga lo mismo, ni se les da las mismas oportunidades…



 
¿Qué consejo darías a los más jóvenes que empiezan en esto del futbol y saben que en muchos partidos hay ojeadores como tú observándoles cada domingo?

Pues que se tienen que sacrificar mucho. Si uno es un buen jugador, no hace falta representante, no hace falta muchas veces que le miren porque esa calidad es innata y se le ve. Lo que hay  que intentar es explotar, y enseñarle a los que, en teoría, en ciertas edades tienen unas condiciones. El objetivo es que, poco a poco, vayan haciendo un aprendizaje de cara a años siguientes. El reto es que, año a año, el crío vaya mejorando. Se dan casos de jugadores que a lo mejor no progresan mucho, pero luego son los que terminan llegando. Y sin embargo, los que se pensaba que tenían más condiciones, más de uno se han ido quedando. O sea que nadie sabe quién va a terminar llegando y quién no.

¿Llegan lo mejores o los que saben aprovechar su oportunidad?

Creo que es estar en el momento justo y en el sitio adecuado. Recuerdo, por ejemplo, de mi época a un jugador como Camacho que no tenía unas condiciones especialmente destacadas para triunfar, pero supo aprovechar el momento cuando le subieron. A pesar de que parecía que no iba a lograrlo, poco a poco, se hizo futbolista  profesional y  llegó a ser internacional. Y sin embargo, se dan otros casos de futbolistas que se lo toman muy en serio, que se sacrifican, que realizan un gran esfuerzo y no logran llegar a veces, por ejemplo, porque les tapa gente que los clubs consideren que tiene más posibilidades. 



¿Cuántos casos conoces de jugadores que teniendo actitudes para triunfar se han quedado por el camino por no saber cuidarse y estar centrado?

Pues casos concretos, conozco pocos. Sí los hay. Pero creo que hoy en día teniendo una buena base y un poco de sacrificio… pero lo importante es que no corran. Hay muchos chicos que hacen 2 partidos buenos y ya quieren jugar en primera división. Se piensan que es ir a jugar al fútbol y que van a llegar… Por eso lo primero que se les enseña es que es van a llegar muy pocos y lo que se trata es que vayan mejorando, que se diviertan  para ver el que más llega. Aquí en el Rayo Vallecano han llegado muchísimos canteranos al primer equipo. Te puedo dar un montón de ejemplos, desde la época en que jugaba yo hasta en estos momentos. Ahora mismo en el segunda B  tienes el caso de 4 juveniles con muy buenas condiciones. De hecho uno de ellos es el hermano de Manquillo, el lateral derecho del Atlético de Madrid que está con nosotros hace 4 ó 5 años y que es delantero y tiene unas buenas condiciones.

Y no podemos dejar de hablar de los que llegan a primera…

En primera división, últimamente, por ejemplo, ha debutado Leo Baptistao que es un chico que  vino de Brasil con 13 ó 14 años. Lleva como 5 años en el Rayo y vino a jugar muy jovencito y es uno de los casos que ha terminado debutando en primera.
El fin de semana siguiente  en Sevilla debutó Rubén Ramiro que lleva desde que es alevín en el Rayo Vallecano. También te puedo hablar de Jorge Sáez, Ismael, Negredo… De la época nuestra Ángel, Escribano, Nieto, Bustamante, Lastra… es que salían muchos.

El mejor ejemplo de la implicación del Rayo con su cantera…

Siempre ha habido una complicidad en el Rayo Vallecano con la cantera. Por nuestros medios no podemos traer gente de fuera y trabajamos con todo lo que es la periferia de Madrid y los sacamos de clubes humildes  para ir enseñándoles este oficio. Cualquier equipo del Rayo Vallecano es competitivo. A nosotros nos cuesta mucho sacrificio, ésa es la diferencia.


 
¿Qué opinas de que los representantes dirijan la carrera de los jugadores con cada vez menos edad?

Es un tema que no se muy bien cómo darte una orientación. Hay chavales que a lo mejor se quedan sin padres, el representante le lleva desde muy pequeño y si el niño no explota, le dejan colgados...

Lo que se sale de contexto es que hay veces que a lo mejor vas a hablar con los padres y te dice un crío en edad de infantil que no hable con sus padres, que hable con su representante. A esa edad, con 12 años, que te digan que hables con su representante...

¿Y qué ocurre? Se dan casos que en el momento que el chaval  no juega, a veces el representante va a hablar a los clubs y es un engorro.

¿Y de esos padres que no comprenden que esto es un deporte y que desde pequeños meten a sus hijos una presión extra?

Ese es el problema el entorno que pueda tener un jugador a ciertas edades. Los padres siempre piensan que su hijo es el que va a llegar y que tiene que jugar y no ven nada más. Aquí lo que se intenta que sean un equipo, que sean compañeros y el que haya respeto entre todos. Muchas veces los mismos padres les dan una palmadita cuando hacen un buen partido y a la semana siguiente hacen un mal partido y ya no les adulan. Cuando lo haces bien tienes a 10 padres alrededor, cuando lo haces mal sólo están sus propios padres. Una de las cosas que les decimos es que sean buenos estudiantes. Nosotros, por ejemplo, les pedimos notas. Porque pocos podrán vivir del fútbol.



 

¿Cuáles son los pasos a seguir cuando, por ejemplo, ves que un chaval tiene posibilidades?

Cada maestro tiene su librillo. Siempre intento verles, tanto fuera como en casa. Porque en casa los equipos  siempre aprietan más. Si, por ejemplo, estás viendo a un defensa, lo lógico es que lo veas fuera de casa porque en teoría van a tener mucho más trabajo. Igual pasa con los porteros. Siempre se les ve 3-4 veces… Habitualmente se intenta contactar con los clubs y se les comenta a los padres o a la persona que los lleve que nos interesa, y que si les gustaría incorporarse al club. Ellos son los que deciden. Pero esto no pasa en edad juvenil porque ahí tienen unos contratos, unas fichas que firman 3 años más 2 de retención, si el club está en liga nacional. Ahí tienes que trabajar de club a club.

Supongo que en la tercera como tal será difícil encontrar nuevos valores porque estará muy trillada…

En tercera división quien vive es el veterano. Hay chavales que suben de los equipos punteros del división de honor y les cuesta trabajo meterles en un equipo. Estos chavales se piensan cuando están en estos clubs que van a llegar  y en tercera división mucho de ellos no aguantan la presión, se ponen muy nerviosos…Les cuesta mucho. Nosotros tratamos de orientarles aconsejándoles que jueguen 30 partidos en primera preferente y de ahí los equipos de tercera los van viendo y los pueden ir incorporando. Además, otro tema es el tema de la normativa que les obliga a los equipos de tercera a tener a 6 jugadores sub 23. Muchos de estos juveniles les hacen firmar y luego no juegan.

¿De que descubrimiento te sientes más orgulloso de tu carrera?

De ninguno en particular y de todos. Me alegro por todos, no por uno en concreto. El último caso ha sido el de Borja García. Hemos tenido a Negredo, Cobeño, Iván y Antonio Amaya… son tantos los jugadores que han pasado por la cantera del Rayo Vallecano  con distintos entrenadores…
Porque cada año  tienen un entrenador diferente y hay que hacerles unos trabajos para que vayan mejorando y terminan pasando por manos de entrenadores muy cualificados. Date cuenta que Sandoval  también estuvo en tercera, logró el ascenso a segunda B, donde llevamos ya 3 años. En definitiva es un trabajo de equipo, de mucha constancia y de mucha gente. No solamente la figura de un ojeador. Los entrenadores también van a ver a los jugadores para potenciar a los equipos y entonces es un trabajo muy bonito, pero muy duro.

martes, 11 de septiembre de 2012

El debutante: Iñaki Aparicio, del Real Aranjuez

En la última entrevista hablábamos con Ángel Álvarez, el jugador más veterano de la tercera división, que debutó en el año 1992. Esta vez nos fijamos en un debutante: en Iñaki Aparicio, jugador del Real Aranjuez. Su caso es particular por 2 razones: una debuta con 28 años, edad algo tardía con lo que suele ser habitual y segundo es el hijo del presidente. Hablamos de sus retos, de las sensaciones que supone marcar el primer gol después del ascenso y de su experiencia al haber cumplido un sueño de jugar en el equipo de su pueblo en tercera división.
 
¿Qué siente uno cuando debuta en la tercera división?
 
Con 28 años que tengo el poder acabar jugando en tercera división es un paso importante en mi carrera. Me siento muy contento de poder jugar en una categoría así.
 
¿Cuál es tu trayectoria hasta ahora?
 
Siempre he estado en el equipo del pueblo, en el Áncora Aranjuez donde estuve 7 u 8 años y éste es mi quinto año en el Real Aranjuez.
 
¿Cuál es la mayor diferencia que has encontrado respecto a otras categorías en las que has jugado previamente?
 
Se nota que es una categoría superior con gente veterana con mucha experiencia. No es como la primera o segunda regional y se nota el cambio respecto a la preferente. Aquí encuentras a gente que ya sabe lo que es esto y viene de categorías superiores y para mí es una magnifica experiencia y una gran oportunidad poder aprender de estos jugadores.
 
 
 
 
Un debut que llega con 28 años, tarde en comparación con lo que suele ser habitual…
 
Tienes razón, tengo compañeros que han debutado con 19 ó 20 años. Yo no he podido debutar con esa edad, pero me siento muy feliz de haber podido debutar en tercera con el equipo de mi pueblo, independientemente de la edad con que lo haya logrado.
 
Además, con el condicionante de ser el hijo del presidente. ¿Cómo afecta este aspecto en tu relación con tus compañeros y la afición?
 
La verdad es que no comenté a ninguno de los compañeros esta situación y se enteraron por sí solos. Siempre va a haber gente que critica porque eres hijo del presidente, pero  semana a semana, doy lo máximo para demostrar que no es por eso por lo que yo juego al futbol.
 
Has cumplido un sueño, un reto personal…
 
Así es. Y además muy contento de que después de 6 años en preferente, fui el que metí el primer gol en tercera. También, marqué el primer gol cuando celebramos el 60 aniversario del club.
 
 
 
¿Qué se te pasa por la cabeza al marcar ese gol?
 
Pues muy feliz, y más con la importancia de tener que conseguir los 3 puntos porque, después del empate en casa y la derrota en Colmenar, si hubiéramos pinchado se nos podrían haber puesto  las cosas cuesta arriba y un equipo que sube de categoría lo puede notar.
 
¿Te han dado algún consejo ya algún veterano en el vestuario?
 
Tengo a Dani Hernando que es un jugador veterano que ha jugado  en  segunda B. Sí, consejos sí  me dan en los entrenamientos. Siempre tengo que aprender cosas de ellos y siempre intento escucharles. Yo, que soy un jugador que tengo mucha velocidad, me dicen que no corra tanto porque en diez minutos me desgasto, que piense las cosas, que corra lo justo y, gracias a ellos, me iré acoplando a la categoría.
 
¿Qué crees que puedes aportar al equipo?
Pues lucha, yo me voy a dejar el alma. Eso lo saben desde el primero al último. Y nada, que voy a dar todo por mis compañeros  y a aportar el mayor número de goles para poder mantener la catagoría este año.
 
 
 
¿Y te han gastado algún tipo de novatada?
 
No, a mí no me han hecho nada, tampoco a los compañeros que han llegado después. No tenemos esa costumbre  de hacer esas cosas.
 
No es por ser cenizo pero supongo que eres consciente de la dificultad que supone vivir de esto, ¿no?
 
Yo tengo mi trabajo fijo, gracias a Dios. Tengo un negocio propio familiar. El futbol es más diversión, te sacas un dinero extra, pero vamos el día de mañana cuando ya no pueda seguir jugando, podré centrarme en el trabajo. Ahora mismo, la ilusión por jugar al futbol, no me la va a quitar nadie.
 
Decías que tu principal virtud es la velocidad, pero, ¿Qué aspecto crees que tienes que mejorar?
 
A la hora de recibir el balón, aguantarlo de cara a la portería o jugar más en el centro del campo en la posición de media punta. El míster, poco a poco, me va acoplando a ello. Y eso es lo que tengo que aprender, tocarla de primera y que no todo es correr hacia adelante.
 
 
 
Con lo que me saco en el fútbol me da para…
 
Para divertirme, para los caprichos que pueda tener, simplemente.
 
¿Cuál es el mayor sacrificio o renuncia que tienes que hacer por ser futbolista?
 
Pues el salir alguna noche de fiesta. Sabes que cuando juegas al día siguiente tienes que estar descansado para dar el cien por cien.
 
¿Te ha probado ya algún rival veterano para hacerte perder los papeles o ponerte nervioso?
 
Sí alguno que otro. Dos jugadores del Pinto intentaron sacarme de quicio. Ves que eres jovencillo y tratan de buscarte las cosquillas para que el árbitro te amoneste. Ya llevo tres tarjetas, pero vamos, poco a poco, intentaré arreglarlo. Soy de sangre  caliente y a la mínima... pero me tengo que controlar. Gracias al míster lo estoy consiguiendo.
 
¿Quien es tu modelo a seguir?
 
Me gusta mucho Fernando Torres. Con los pies no es muy hábil, pero con la velocidad puede ser, salvando las distancias, un tipo de jugador similar a mis características.
 
 
 
 Antes de este año, ¿eras un seguidor asiduo de esta categoría?
 
Más o menos me pilla de nuevas. Seguía mi categoría, que era la preferente, pero la verdad poco de tercera.
 
Uno de los errores que se comenten en el fútbol es el querer ir demasiado deprisa...
 
Está claro que no puedes ser un bala perdida desde muy joven porque las cosas nunca te irán bien. Tienes que estar bien asesorado, rodeado de gente que te de buenos consejos, de gente que sepa más que tú porque si no, poco vas a durar.
 
La semana pasada entrevisté a Ángel Álvarez, con 40 años el jugador más veterano de la tercera.. Debutó en el 92… Vaya pasada, ¿no?
 
Ya me gustaría que con su edad me aguantaran las piernas. Con 28 estoy perfectamente, pero ojalá llegara con 40 años jugando al fútbol  y más en tercera división.
 
A nivel físico y en el aspecto de la ilusión, ¿no?
 
Si no tienes ilusión es imposible llegar jugando a esa edad. Si lo consigues es porque te gusta el día a día… Ojalá llegara.
 
¿Cuál es tu reto que te planteas a nivel personal?
 
Pues meter 10 ó 15 goles, mantener al equipo en tercera división  sin pasar apuros en las jornadas finales y que no haya malos rollos ni con la afición ni con los compañeros.
 
 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El veterano: Ángel Álvarez, 40 años, del Internacional de Madrid

Después del descanso vereniego retomamos la actualidad del blog y seguimos dando voz a protagonistas de la tercera división madrileña. Hoy contamos con un invitado de lujo: Ángel Álvarez del Internacional de Madrid que, con 40 años, es el jugador más veterano de la categoría. Debutó en el año 1990, por lo que Ángel, como él mismo dice, tiene muchas batallas y experiencias a sus espaldas en el fútbol modesto. Este año, junto a su gran amigo Lozano, forma parte de la plantilla del Internacional de Madrid, equipo donde se encuentra muy a gusto por la seriedad que está demostrando el club. ¿Será esta su última temporada? El tiempo y las sensaciones que tenga allá por el mes de mayo, lo determinará. Todo un placer hablar con "el abuelo" de la categoría.
 
 
Después de tantas batallas a tus espaldas ¿Qué te impulsa o motiva a seguir jugando con 40 años?
 
Sobre todo el competir. Me encanta competir. Y además de competir, pensar que con un físico inferior al de la gente joven, puedo jugar con ellos todos los domingos. Me encanta tener un buen ambiente en el vestuario y codearme con gente más joven. Y como sé que me voy a retirar en breve, apurar lo máximo posible y disfrutar de cada entrenamiento.
 
Con tu trayectoria, ¿Te queda algo por demostrar o por cumplir dentro del fútbol?
 
No, no me queda nada por demostrar. Evidentemente, ahora tengo un nivel más bajo de lo que he tenido en otros momentos, pero la única demostración es a mí mismo: sentir  que puedo estar codo con codo y competir con otros compañeros con unas condiciones más fuertes que las mías.
 
¿Cuál es tu secreto para poder seguir en activo?
 
Es un poco de todo: tener suerte con las lesiones, tener ilusión por ir a entrenar, que te guste lo que haces y relacionarte con los compañeros…
 
 
¿A qué has tenido que renunciar para llegar hasta aquí y qué es lo que más te ha costado?
 
Tampoco renuncias a algo que desconoces. Es decir, en la vida no echas de menos cosas que nunca has tenido. Por lo tanto para mí, no tener fines de semana, no tener meses de agosto o no tener semanas santas ha dido algo normal. Seguramente para la gente que lo ha tenido debe ser duro decir tengo que renunciar a esto… pero yo, como nunca lo he tenido, no lo he echado de menos. Creo que la vida que he llevado en el fútbol  me ha dado más de lo que me ha quitado.
 
¿Cómo explicas a alguien que no conozca el mundo del fútbol modesto que los sacrificios que te exigen como profesionales no se ve recompensado económicamente?
 
Ser profesional no hay que mirarlo con el dinero que ganes. En cualquier ámbito  de la vida, si te comprometes a hacer algo, te tienes que comprometer a hacerlo al cien por cien. Si no, no te comprometas. Si tú firmas con alguien o llegas a un acuerdo es para dar lo máximo de ti mismo y estar en las mejores condiciones.
 
¿Qué les dices aquellos aficionados que puedan dudar de tu estado físico y que piensen que ya no puedes aportar mucho al equipo?
 
Creo que en España tenemos un problema generalizado. Pasa con futbolistas de élite, con carreras consolidadas que rápidamente necesitamos buscar nuevos ídolos o nuevos futbolistas o nuevos tenistas o lo que sea…
Cuando sigo aquí con todos los entrenadores que he tenido, será por algo. Verán que puedo aportar algo que la gente no ve. En sitios como en Italia a  la gente más mayor se le respeta mucho más. Te puedo hablar de futbolistas profesionales que llegan hasta los 38 ó 39 años como por ejemplo pasa en el Milan.. y en España te llaman viejo.
 
 
 
Aparte de la experiencia, ¿Qué crees que es lo más importante que puedes aportar en un vestuario?
 
Al final lo que aportas es un poco la experiencia que tienes en el vestuario tanto cuando vienen  los momentos malos como cuando llegan los buenos. En el fútbol se tiende mucho a ser muy extremos y bueno con la experiencia se impone la cordura y te permite verlo todo desde una perspectiva mucho más fría. Y luego futbolísticamente la experiencia también se tiene y cuando has jugado en categorías  más altas que éstas, también es por algo. Por tanto, creo que todo el mundo que está en un vestuario aporta cosas.
 
¿Cómo es tu relación en el vestuario con aquellos compañeros que en algún caso doblas en edad?
 
Pues muy buena. Yo soy muy dicharachero, me gusta mucho el ambiente de vestuario y ellos me miran un poco con cara de incredulidad porque de alguno podría ser su padre... Pero se pasa rápidamente. Como siempre estamos de bromas, pues al final dentro del vestuario soy uno más y te  lo pasas muy bien.
 
El mejor consejo que le puedes dar a un chaval que esté empezando…
 
Que se intenten divertir jugando al fútbol, que no piensen en ser profesional o ganar dinero cuando seas muy joven. Al final cuando un futbolista es bueno, eso te llega solo. Que intenten ser profesionales y que se cuiden lo máximo posible para poder a llegar a cumplir su sueño.
 
 
 
¿Qué aprendes de los más jóvenes?
 
De todo el mundo se aprende. Se aprenden comportamientos, se aprende de su espontaneidad, se aprende a ver cómo cambia la sociedad en 23 años que llevo siendo profesional o amater de esto… Ves cómo va cambiando la vida observando a los chavales. De todos los comportamientos se aprende.
 
¿Te has aprovechado alguna vez de tu veteranía para sacar de quicio, desconcentrar a algún rival más joven e inexperto?
 
La verdad es que no soy muy dado a tener grandes trifulcas en el campo. Suelo ser bastante tranquilo. Pero evidentemente si alguien me viene a buscar, tienes esa frialdad que te ayuda a que antes de tú pierdas los papeles, lo pierdan ellos. Al final batallas, con los años que llevo, tengo normalmente el doble o el triple que los chavales que tengo enfrente.
 
¿Qué tiene un vestuario para enganchar tanto a los profesionales?
 
Es un poco de todo. Es la mezcla de lo que se siente en un túnel de un vestuario cuando vas a jugar, ese olor a césped  cuando vas a jugar a campos buenos, esa tensión que tienes… Es ese tener que demostrarte cada domingo que estás al nivel, esas relaciones que haces con los compañeros que, al final, terminan siendo de amistad con la gran mayoría. Porque eso sí la gran mayoría de mis grandes amigos son del mundo del fútbol. Al final esto es un estilo de vida.
 
 
 
Debutaste en el año 90, ¿En qué ha cambiado el fútbol modesto en todos estos años?
 
Ha cambiado muchísimo. En aquellos años la preparación física era mucho más fuerte, con menos conocimientos, el futbolista era mucho más talentoso, más de la calle… Ahora los niños ya no juegan al fútbol en la calle.
Cuando empecé era todo más amater, pero con el boom de la construcción  se convirtió en profesional por los sueldazos que se pagaban en categorías como la tercera división. Y ahora, de nuevo, vuelve a haber poco dinero, como pasaba al principio cuando yo empecé en esto. El fútbol es un reflejo de la sociedad que ha cambiado mucho desde que era joven. Futbolísticamente destacaría que ahora se impone mucho más la fuerza física y antiguamente era mucho más la calidad.
 
Hablas del cambio de trato del joven al veterano, ¿Antes se respetaba más a los jugadores con más experiencia?
 
Antes se respetaba mucho más al veterano y los veteranos  eran mucho más intransigentes con la gente joven. Quizá porque antes la gente veníamos con más ganas. Ahora algunos chavales tienen más dejadez. Antes se jugaba al fútbol al cien por cien, mientras que ahora existen muchas más cosas y divertimientos que provoca que los chavales estén mucho más dispersos.
¿Consideras que hoy es mucho más fácil jugar en la tercera madrileña?
 
Creo que hoy en día es mucho más fácil llegar a jugar en un filial. Cuando yo empecé con 18 años en la tercera división solamente había el filial del Madrid y del Atleti que fichaban lo que mejor había por toda España. Hoy en día prácticamente en todos los campos de tercera división hay ojeadores del Madrid, del Málaga del Villareal, del Español…
Por tanto, cualquier chaval a poquito que destaque, le fichan. Para los equipos profesionales es muy poca la inversión que aquí hacen para luego lo que pueden llegar a sacar. Ahora  es más fácil, tanto jugar en un filial como llegar a jugar en la tercera división. Ahora con fuerza física, te vale. Antes se exigía un mínimo de calidad. Ahora ha bajado esa exigencia.
 
 
 
¿Cuál  ha sido tu mejor momento vivido en un campo de futbol?
 
Mi mejor momento futbolístico ha sido de los 28 a los 34 años. Es un momento en el que todavía estás a un buen nivel y la experiencia te da conocer mucho mejor el juego, tener mucha más tranquilidad. Durante esos años fue mi madurez futbolística, cuando más me he divertido jugando y cuando más rendimiento yo creo que he dado. He tenido muchos buenos momentos. Cuando estaba el Atlético Madrileño jugar cada domingo en el Vicente Calderón era un placer o  cuando iba a campos con 20.000 personas como el Insular de Las Palmas, el Ramón de Carranza de Cádiz, los Cármenes de Granada, La Rosaleda o el Sánchez Pizjuan.
 
¿Y el peor recuerdo?
 
Pues mira he tenido la desgracia de tener un sufrir un descenso en el minuto 96 de la jornada 38 y también la de fallar el quinto penalti en la tanda de un ascenso. Esto es lo peor que puede vivir un futbolista a nivel deportivo. Pero de todo se aprende.
 
¿Qué es lo más positivo que te ha aportado este mundo?
 
A mi el mundo del fútbol me lo ha dado prácticamente todo. Es un mundo que es muy bonito, pero que tiene bastante falsedad y en donde tienes que ser bastante avispado. Te sirve para conocer rápidamente a la gente con una mirada o fijándote en pequeños detalles estar alerta a cualquier situación. El fútbol te ayuda a conocer a todo tipo de gente, he vivido en varios sitios de España y conoces gente muy diferente y también el fútbol me ha servido para respetar una serie de valores y respetar las actitudes de todo el mundo, siempre que no intenten hacer daño. La verdad es que el fútbol me ha dado mucho.
 
 
 
¿Y lo más ingrato?
 
Pues que no se te reconoce nada. Tú puedes hacer un partidazo el domingo, meter 3 goles y ser el héroe y al siguiente fallar un penalti y ya no se acuerdan de nada. O que hagas 2 partidos buenos y que todo el mundo esté detrás de ti  y hagas un partido malo y al día siguiente te sienten en el banquillo. Es decir,  es un examen continuo todos los días. Es un poco ingrato también que la gente en general no valora muchas veces lo que hace un futbolista. En los futbolistas de élite por el dinero que ganan y en estas categorías a la gente le da igual en lo que tú trabajes. Al final en cualquier trabajo todo el mundo te exige.
 
¿Quién ha sido la persona que más te ha marcado tu carrera?
 
Mi padre. Me metió en el fútbol porque me encantaba y ha sido una persona importantísima para mí, tanto siguiéndome y llevándome a los sitios cuando era pequeño, como en mi vida personal por los consejos que me ha dado. También, lógicamente, te vas quedando con cosas de todas las personas que conoces y tengo un montón de amigos de hace muchos años.
 
¿Te crea algún tipo de ansiedad o agobio ponerte a pensar qué pasará después de dejar el fútbol?
 
No, no me causa ningún trastorno porque todo el mundo que juega al fútbol tiene que estar preparado para la retirada. Yo estoy alargando eso mucho más de lo que podía esperar porque nunca me había planteado llegar a los 40. Pero también es cierto que en mi vida no me planteo cosas más allá de 6 u 8 meses. El futuro no me preocupa, me preocupa el presente pero  a muy corto plazo. Hace 10 años monté una empresa y digamos que el cambio de vivir del fútbol a vivir de una vida laboral, lo estoy llevando bien y poco a poco. Y estoy muy tranquilo.
 
 
 
¿Te gustaría entrenar o seguir vinculado al mundo del fútbol?
 
No me gustaría ser entrenador porque es un puesto donde estás solo. Un entrenador está entre medias de los futbolistas, que al final somos egoístas  y los directivos que también van a los suyo. ¿Seguir ligado al fútbol? Pues cuando me retire me lo plantearé. Si tengo alguna opción decidiré sin prisas.
 
¿Qué objetivo te marcas este año con el Internacional, un equipo totalmente renovado?
 
Superar la clasificación del año anterior. Estoy en un equipo muy serio, una seriedad brutal, algo que no es habitual en el mundo del fútbol. Estoy muy contento de estar en este club. Y a nivel personal pues disfrutar de cada entrenamiento y si puedo jugar 20 partidos mejor que 15 y si puedo jugar 30 mejor que 25…. A estas alturas evidentemente me gusta jugar y me enfado cuando no juego, pero no me afecta como le puede afectar a un chaval.